El @LevanteUD golea mientras espera al tico Bryan, por @DANIH069

El @LevanteUD golea mientras espera al tico Bryan, por @DANIH069

Dani Hermosilla

Nueve partidos después y un farolillo rojo, el Levante mostró el sábado signos de recuperación goleando al Málaga (4-1). Barral demostró que le va el papel de de actor secundario (Uche, titular) con un hat-trick merecidísimo. Ahora, sólo queda encajar a Bryan Ruiz (con permiso de la UEFA) La pieza que dará brillo al proyecto-B de Manolo Salvador, más de su estilo.

El Levante volvió a brillar en la noche de Los Goya, la gran cita del cine patrio. La película por Orriols era mezcla de drama y ciencia ficción. Drama por la situación límite del equipo, hundido en la cola de la clasificación. ¿Ciencia ficción? Porque parecía que marcar un gol y ganar un partido era eso, un quimera. Subir por la Tribuna del Ciutat, pasar por el Palco, saludar a unos y a otros antes del partido y en el descanso “acojonaba”. Nadie daba un duro por un equipo incapaz de ganar en nueve partidos. Las caras, desencajadas. Mucha desconfianza. En el fondo, saber que la Primera División para el Levante es, no el oxígeno, sino la supervivencia. Es como el sueldo de una familia agarrada a una hipoteca asfixiante, la manera (casi única) de dar visibilidad a un proyecto de largo recorrido.

El Levante ha crecido mucho en este periplo de Primera División. Hay muchos profesionales que se han añadido al proyecto. Saben que gran parte de ese crecimiento depende de la supervivencia del equipo en Primera. La televisión (los ingresos), el megáfono mediático y la #marcaLevante, están en juego. En un club como el Levante, nadie puede dormirse. Hay que darlo todo. Nadie se puede relajar ni sacar pecho. Todo lo que hay depende de la pelota. Los jugadores son aliados; el entrenador, el gerente que ha de garantizar que todo el jolgorio subsista.

El levantinismo, el seguidor de a pié, el del gol Alboraia o Orriols, el de la Grada Preferente y muchos tribuneros clásicos lo viven de forma diferente, pero siempre guiados por el yunque de la adversidad. Se saben agradecidos con estos años. Su amor a los colores no viven de la supervivencia sino del placer de saber que se está entre los grandes. Y lógicamente, ver los partidos (todos) por la tele, tener la oportunidad de ver a los mejores futbolistas. Pero también, les gusta lo que a todos: sentirse orgulloso de que se hable bien de uno… su equipo. El descenso, cómo no, les duele. Pero están y estarán.

Lucas, hazte granota

Por todo ello, le pido al entrenador del Levante que siga haciéndose más del Levante, que se lo crea y lo sienta como propio. Sólo así evitará tener ataques de entrenador. Que se dedique a gestionar el grupo. Que entienda la idiosincrasia del club, como lo hicieron Luis García y JIM, e incluso Caparrós, aunque fuera a regañadientes. El Levante contra el Málaga fue un equipo que se construyó de atrás (defensa) a adelante. Sin alardes. Se vio que, los que estaban, lo sentían.  De no ser así, no hubiera sido posible la remontada.

Desde Elche (y con la excepción del partido contra el Athletic), el Levante se parece al Levante: defiende mucho, corre mucho pero sobre todo bien, aprieta los dientes y vive en el campo sin frivolidades. Dejamos de ver a Mariño como el mejor del partido. Poco a poco, la cantera ha ganado en protagonismo. Hoy, Morales, Iván y Camarasa son indiscutibles. Rubén tiene por delante hacerse con la banda izquierda (y Jason está  en la recámara) Y es algo que pone luz al futuro, independientemente del final competitivo de este difícil 2015.

Pero ahora (con la victoria) no todo es bueno…

Que el resultado no desvíe la atención. No me voy a dejar llevar por los guarismos del resultado, ni mucho menos. Aunque, la verdad, hacía mucha falta (obvio). Al Levante le queda mucho que sufrir y que mejorar. El Málaga es un equipo que te deja jugar, que no tiene urgencias, que llegó al Ciutat dispuesto a llevarse los tres puntos con el mínimo esfuerzo. Y aunque David Navarro lo puso fácil (necesitamos la mejor versión del de El Puerto de Sagunto), la reacción del Levante, se llevó por delante a un equipo que, por cierto, contó con cinco malagueños en su once inicial (prueba de que el proyecto granota basado en Buñol es el único camino). Lucas ha de dar continuidad a este equipo, que el aficionado ha de saberse de memoria.

¿Del partido? Ramis es un plus de experiencia en la defensa; Uche me gustó. Aunque esperemos más de él, trabajó mucho, jugó con y sin  balón. Es un nueve que aguanta la pelota, solidario en el esfuerzo. Y encima marcó. Pero, sobre todo, quitó presión a un David Barral que se llevó el balón firmado por sus compañeros gracia a sus tres goles, a pesar de que empezó con dos ocasiones marradas. Ahora toca sumar. La permanencia está un poco menos difícil. Pero no nos equivoquemos, el sueño granota es el de muchos otros clubes, con historia, con afición, con sentimientos…  Y, claro, todos esperamos Bryan Ruiz.

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