¿Lactancia materna o artificial? Por Selena Borrachero

¿Lactancia materna o artificial? Por Selena Borrachero

Selena Borrachero

Hoy les hablaré de un tema que está teniendo mucho auge últimamente y sobre el cuál están escribiendo muchos profesionales del mundo de la nutrición: La lactancia materna.

La Organización Mundial de la Salud y la Asociación Española de Pediatría, entre otras prestigiosas organizaciones, recomiendan como mejor opción la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida y complementada con otros alimentos hasta los 2 años o incluso más.

A pesar de estas recomendaciones, la prevalencia y la duración de ésta en España está muy por debajo de lo sugerido y se considera la falta de información una de las principales causas de estos resultados.

La decisión de amamantar o nutrir al bebé a través de alimentación artificial debe ser una elección libre, respetada y no debe ser juzgada. No obstante, es imprescindible que se tengan en cuenta una serie de consideraciones que mencionaremos a continuación antes de escoger una u otra opción.

Gracias a numerosas investigaciones se sabe que la fisiología de la lactancia protege tanto a la madre como al bebé. Algunas ventajas se manifiestan en el terreno de la biología y otras son de índole psicológica.

Ventajas de los bebés que reciben lactancia materna:

·Corto plazo:
Mejor adaptación gastrointestinal
Menor incidencia y duración de procesos infecciosos

·Medio-largo plazo:
Mejor adaptación a la alimentación complementaria
Mejor desarrollo neurológico
Menor incidencia de patologías como obesidad, entre otras
Mayor vinculo afectivo

Ventajas de la lactancia materna en las madres:

Mejor recuperación del peso preconcepción
Mejor recuperación de los depósitos de hierro y menor riesgo de anemia
Mejor recuperación uterina y disminución del sangrado
Disminución del riesgo de cáncer

Además, en la instauración y el mantenimiento de la lactancia influyen de forma negativa otros factores: mitos sociales como miedo a la deformación de los senos o creencias erróneas como “ mi leche no es suficiente, no es de buena calidad,…”, el escaso apoyo social y familiar, la distribución de muestras de leche artificial en centros de salud y la escasez de apoyo en el terreno laboral.

Por otro lado, no debemos olvidar la desmesurada publicidad centrada en alimentación artificial en medios de comunicación, libros para padres e infantiles. Tal información genera una sensación de superioridad de éste tipo de leche frente a la materna.

Para concluir, me gustaría remarcar que un niño SI puede nutrirse adecuadamente con alimentación artificial, pero que es importante reconsiderar las ventajas de la lactancia materna y no interrumpirla por motivos no justificados ya que son muy pocas las situaciones que la contraindican (niños con galactosemia, malabsorción congénita de glucosa-galactosa, madres con el virus de la inmunodeficiencia humana(VIH),..).

Related posts

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *