‘Orden y Caos: Caso Podemos’ por @PabloAdanMico

‘Orden y Caos: Caso Podemos’ por @PabloAdanMico

Orden y Caos: Caso Podemos

Pablo Adán Micó

Ahora que se acerca el fin de año, donde se supone un fin de ciclo, cuando Rajoy nos habla de la crisis en pasado, cuando parece que por fin un Rey de España comunica relativamente bien y parece cercano, y cuando todos buscamos esa anhelada mejoría y estabilidad para el año próximo, llega una nueva encuesta que remueve los cimientos de la política y la sociedad actual. Podemos segunda fuerza política también el País Vasco.

Tranquilos, de la fuente política ya escribirán otros, yo mejor me voy a centrar en esa rabia que mueve a unos y ese miedo que encoje a otros ante el auge de un huracán que promete socavar los principios básicos que para bien y para mal han articulado la sociedad de las cuatro últimas décadas.

La metafísica afirma que en la vida todo tiende al equilibrio y cualquier manifestación caótica tiene como finalidad preservar dicho equilibrio: «Cualquier proceso generado es regido por unas leyes naturales que se manifiestan siempre del nivel superior al inferior y del interno al externo».

Cualquier orden creado nace bajo una apariencia totalmente caótica, pero solo a ojos del observador exterior, en su interior y en su globalidad, el proceso ya contiene el germen de todas sus manifestaciones futuras.

Nos cuentan que bajo el caos aparente siempre ha estado el orden, a veces ajeno a nuestra percepción. En este contexto el equilibrio, la paz y el orden son en realidad el final de un proceso que se origina tras el caos.

Pero tras un periodo de equilibrio, comienza la degeneración y la decadencia, como gérmenes de un nuevo futuro. Así ha ocurrido sin demora desde el principio ellos tiempos, así han nacido, imperado y caído las grandes civilizaciones del mundo. Así es el orden natural.

La muerte, la desaparición de las personas, las cosas, y los estados, no existe, y sólo puede ser entendida como la transición de un orden menor a otro mayor. Es el final de una etapa o ciclo que da paso a algo nuevo, que entonces nace desde el caos para volver a alcanzar en un determinado plazo de tiempo, y por un periodo concreto, un nuevo estado de equilibrio.

Por todo ello pensar que nuestra historia ha llegado a un punto en el que poder pensar en “el final de la historia” (Fukuyama como gran valedor) y en un gran equilibrio universal puede y debe ser, definitivamente, una utopía.

Equilibrio y caos en relevo permanente.

Pero ¿Cómo encaja el Efecto Podemos en todo esto? Vamos a ver si tiene sentido:

1. ¿Estamos en un proceso de cambio de ciclo socio político?

Sin duda alguna si. Es difícil saber, aunque nada parece indicar lo contrario, que la burbuja morada se desinfle. No se, pero me inclino a pensar que no solo mantendrá gran parte del respaldo que le otorgan las encuestas, sino que consolidará posiciones políticas.

2. ¿Es un nacimiento desde el caos?

Radicalmente si. El caos económico y político ha sido producido por un sistema obsoleto a los ojos de una gran mayoría de la sociedad (no solo de los afines a Podemos). La sensación de que esto no cambia, que nos se aportan soluciones al día a día del ciudadano desesperado, transmite una sensación de cambio para combatir el caos.

3. ¿ Es Podemos en si mismo un caos?

Lo es. Hasta hace sólo unas semanas no tenia un modelo de partido, no hay un censo de afiliados, no hay una estructura dirigente clara, no tiene claro si presentarse a las elecciones locales, no adivina alianzas…

4. ¿Propone un modelo de caos para generar una catarsis?

Si, claro esta. Conceptos como “barrer el estado actual”, “demoler las viejas estructuras”, “sacar a la casta del poder” generan un ánimo de uso del caos para purificar y reconstruir la sociedad actual en su relación con la política y la economía.

5. ¿Morirá el sistema actual?

Muy mal deben andar los grandes partidos para no ir preparando la pérdida de una cuota de poder cercana al 30% cada uno, y eso duele. Porque esa pérdida a su vez generará caos interno en sus estructuras y por lo tanto a su vez un efecto dominó en el propio caos. Es difícil aventurar una muerte del sistema, pero tal vez el comienzo de la muerte tal y como lo conocemos si. Posiblemente nada vuelva a ser como antes, y al menos la regeneración ya es inevitable.

6. Y entonces … Saldremos del caos?

Pues eso es más difícil de responder. Desde luego lo insostenible e inviable del programa, a ojos de muchos expertos, aporta poca luz aporta al túnel que lleva a la salida. Seguramente todo tenderá de nuevo al equilibrio, pero no sabremos cuándo ni cómo… Ni a qué precio.

Caos, cambio, orden, equilibro… Una apasionante tribuna de expectación para los próximos meses, pero que a muchos asusta.

Ocurra lo que ocurra será lo que la gente quiera, pero ni hay que tener miedo ni hay que dejarse llevar por la rabia.

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2 Comments

  1. ParSi

    Ocurrirá que Podemos ganará o quedará segundo, y citando a su cabeza más visible, “el PSOE tendrá que decidir si hace presidente a Rajoy o a mí”. Habrá un cambio. Indudablemente. Pero como dices, la vida es equilibrio, con periodos de caos entremezclados con periodos de equilibro. En España somos de blanco o negro, pero olvídate de grises (y no, no es un juego de palabras político, era estrictamente cromático). Romanos vs cartagineses, moros vs cristianos, carlistas y borbones, republicanos y nacionales, los que ganaron la guerra y los que hacía oposición desde el exilio, derecha e izquierda… de vez en cuando aparece alguna variación, ese pequeño caos necesario puntualmente, pero siempre volvemos al uno contra uno. Desde que el “caos” que en su día fue el centro, la política ha pasado a que el que manda dice blanco, y el de la oposición dice negro. Y cuando intercambian posiciones, el que decía blanco dice negro y que decía negro dice blanco. Cada vez que se alternan cambian alguna ley para decir “veis lo mal que lo hacían?” pero jamás vuelven a lo que habían puesto ellos en su turno previo (véase la ley educativa, por ejemplo). Pese a ello, en general, son todos iguales.
    Y ahora llega Podemos. Buenas ideas, muchas ganas, muchísima labia y marketing para vender esas (insisto) buenas ideas. Son un caos que entrará en el poder, bien como gobernantes, bien como líderes de la oposición. Pero temo que su color es un claro manifiesto de lo que sucederá: se diluirá entre rojos y azules como el morado que les representa. Pero diluirse no en el sentido de desaparecer o de ser absorbidos, sino en el sentido de acabar adoptando sus maneras. Bajando a un ejemplo mundano, a mi amigo Pepe el del cuarto le digo siempre “tendrías que cambiar las ventanas, ahorrarías luz en calefaacción y vivirías mejor”. Pero cuando me abre la puerta y me deja ver las cuentas, los ingresos, las responsabilidades que nadie sabe que tiene pero que están ahí, resulta que no se puede cambiar las ventanas. Lo que quiero decir es que ideas muy buenas, con gente muy cualificada para llevarlas a cabo, se encuentran con imponderables que impiden su ejecución. Creo que Podemos lo sufrirá. No sé si ganarán o serán oposición, pero si son oposición, en las siguientes ganarán. Y cuando intenten ejecutar sus buenas ideas y se encuentren con los muertos del armario del país, temo que no podrán hacerlo. Y que eso llevará a que se comporten, a medio plazo, como la casta que pretenden suprimir. Ojalá me equivoque, pero pienso que serán un vendaval, un huracán de cambio, que como todos los vendavales al final se calma y nos quedamos como antes, aunque haya cambiado el paisaje.

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    1. Pablo Adán

      Hola Parsi, gracias por tus reflexiones. Cierto es que ya viimos un caos desde el centro, y cierto es que el vendaval será en el gobierno o en la posición, pero será.

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